Caso de implementación
Un proyecto centrado en decisiones prácticas y restricciones reales de un taller con demanda estacional.
El reto apareció en un taller independiente que concentraba el 60% de sus ingresos en los meses de invierno. Las reservas de diagnóstico y calibración ADAS se acumulaban sin un orden claro, y el equipo perdía tiempo confirmando turnos por teléfono. El objetivo no era vender más, sino organizar la capacidad existente sin saturar a los técnicos.
Trabajamos sobre un flujo de reservas que separa la entrada de solicitudes, la validación del vehículo y la asignación del banco de trabajo. Cada paso tiene un responsable y un tiempo máximo de respuesta. La regla principal fue simple: ningún turno se confirma sin verificar primero la cobertura del escáner para ese modelo y la disponibilidad del operario certificado en ADAS.
El resultado fue una reducción del 35% en los turnos cancelados y un equipo que sabe exactamente qué tarea le toca cada mañana. El sistema no reemplaza el criterio del jefe de taller, pero elimina las idas y vueltas que antes consumían horas de administración.